miércoles, 15 de julio de 2015

Nos dio a conocer el misterio de su voluntad - Efesios 1:8-9



Nos dio a conocer el misterio de su voluntad


Pasaje para meditar:

"que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo." (Efesios 1:8-9)

Comentario:


Es maravilloso poder ver la Trinidad en la obra soteriológica (la obra de la salvación) presentada en el primer capítulo de la carta a los Efesios. Uno, en donde Dios el Padre separa y bendice con toda bendición espiritual en los lugares celestiales a los que escogió para sí mismo, antes de la fundación del mundo en la persona de Dios el Hijo (v.3-4).

Dios el Hijo, por medio de su encarnación y muerte redentora en la cruz provee mediante su sangre, para que los elegidos sean apartados y sin mancha delante del Padre. A fin, de que puedan disfrutar de cada una de las bendiciones previamente dispuestas por él (v.5-7). Pero, ¿cómo los elegidos llegarán a conocer y a recibir dicho plan (que fue trazado antes de la fundación del mundo), siendo pecadores como los demás y por ende, ciegos a las cosas espirituales? (1Co. 2:14).

La respuesta a la pregunta se encuentra en la obra de Dios Espíritu Santo. Su trabajo consiste en dar a conocer a los elegidos los misterios de la voluntad de Dios el Padre (v.8-9). Es por medio de la obra de Dios Espíritu Santo, que los elegidos son contristados e iluminados hacia la persona y la obra de Dios el Hijo, de forma tal, que puedan recibir lo otorgado en gracia por Dios el Padre (1Co. 2:9-19; Tito 3:5).

Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.” (1Corintios 1:26-31)

Conclusión:

La salvación no admite mérito humano, ni aun la de haber tomado (según nosotros), una decisión por Cristo. Por cuanto tal decisión es guiada y conducida a través de la obra de Dios Espíritu Santo, para que la muerte expiatoria de Dios el Hijo, según el plan de Dios el Padre, le fuese aplicada a los escogidos. Y siendo así, se cumpliera el designio de la soberana voluntad de Dios con los llamados a salvación (2Ts. 2:13-15).

pastor Gilberto Rufat

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