martes, 7 de junio de 2016

¿Quiénes representan al remanente profetizado en el Antiguo Testamento?



¿Quiénes representan Al remanente PROFETIZADO en el Antiguo Testamento?


 “No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia”. (Ro. 11:2-5)

Al presente, una gran cantidad de cristianos cree que Israel como nación es el pueblo escogido por Dios; aunque Pablo enseña que no todo Israel era parte del pueblo escogido por Dios (Ro. 9:6-7). Sin embargo, se expresan sobre la doctrina de la elección en el Nuevo Testamento, como una injusta, absurda y hasta demoniaca.

Pretendemos demostrar que no existe un Dios injusto en el Nuevo Testamento, pues es el mismo que escogió a su pueblo desde antes de la fundación del mundo. El apóstol presentará que todos los creyentes en Cristo (judíos o gentiles) son o conforman el remanente previamente anunciado en el Antiguo Testamento.    

En Romanos 11: 2-5, Pablo compara la incredulidad y el rechazo del pueblo de Israel en sus días, con la historia pasada de Israel en los tiempos del profeta Elías. El pueblo se había entregado por completo a Baal, parecía que Elías estaba solo y que Dios había abandonado al pueblo por su pecado. Pablo responde que Dios nunca abandona o desecha a su pueblo, el cual de antemano conoció.

La expresión “al cual desde antes conoció” es una importantísima. La frase se traduce de la palabra griega προγινώσκω “proginosko”, la cual es una palabra compuesta por “pro”- antes y “ginosko” conocimiento. Su significado, por consiguiente, es saber de antemano. El argumento presentado es que a los que Dios desde antes de la fundación del mundo conoció, a los que él mismo predestinó, a estos nunca desechó.

La razón por la que no todos respondieron en el tiempo de Elías, es la misma por la cual gran parte de la nación de Israel rechazaba a Jesús. No todos habían sido predestinados para salvación. El Israel de Dios es un remanente salvado por elección. Pablo hace uso de las Escrituras para demostrar que la misma contestación que Dios le dio a Elías, es la misma por la que no todos creyeron. Dios se reservó para sí mismo, un remanente escogido por gracia. Note, que no dice que Dios encontró a siete mil hombres que no doblaron sus rodillas ante Baal, sino que él eligió o separó, siete mil hombres pare serle fiel.

“Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron”. (1R. 19:18)

Podemos ver que ha quedado un remanente escogido por gracia; un grupo pequeño en comparación con los que se extraviaron. Escogido implica separado y por gracia, sin merecerlo. El plan de Dios nunca ha fallado porque no descansa en nuestra determinación, sino en su elección. Veamos algunos pasajes a través del Antiguo Testamento que evidencian que Dios nunca prometió salvar a todo Israel como nación, sino únicamente al remanente.

“Porque saldrá de Jerusalén [remanente], y del monte de Sion los que se salven. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto”. (2R. 19:31)

“Y ahora por un breve momento ha habido misericordia de parte de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase [un remanente] libre, y para darnos un lugar seguro en su santuario, a fin de alumbrar nuestro Dios nuestros ojos y darnos un poco de vida en nuestra servidumbre”. (Esd. 9:8)

“Porque si tu pueblo, oh Israel, fuere como las arenas del mar, [el remanente] de él volverá; la destrucción acordada rebosará justicia”. (Is. 10:22)

“Y yo mismo recogeré [el remanente] de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán”. (Jer. 23:3)

“Sin embargo, he aquí quedará en ella [un remanente], hijos e hijas, que serán llevados fuera; he aquí que ellos vendrán a vosotros, y veréis su camino y sus hechos, y seréis consolados del mal que hice venir sobre Jerusalén, de todas las cosas que traje sobre ella”. (Ezq. 14:22)

“Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo;, porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre [el remanente] al cual él habrá llamado”. (Jl. 2:32)

“Mas en el monte de Sion habrá [un remanente] que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones”.  (Abd. 1:17)

“En aquel día, dice Jehová, juntaré la que cojea, y recogeré la descarriada, y a la que afligí; y pondré a la coja [como remanente], y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sion desde ahora y para siempre”. (Miq. 4:6-7)

“[El remanente] de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice”. (Sof. 3:13)

“Quitaré la sangre de su boca, y sus abominaciones de entre sus dientes, y quedará también [un remanente] para nuestro Dios, y serán como capitanes en Judá, y Ecrón será como el jebuseo”.  (Zac. 9:7)

De manera, que hemos evidenciado que Dios nunca prometió salvar a todo el pueblo de Israel, sino solamente al remanente, del cual los gentiles creyentes forman parte.

“a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles? Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, Y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí serán llamados hijos del Dios viviente. También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo”. (Ro. 9:24-27)

Dios nunca le falló a su pueblo, como Pablo lo expresa cuando dice, “… al cual desde antes conoció”, siendo una clara referencia a la predestinación y al decreto de Dios en la salvación. Observe que Pablo presenta al remanente como su pueblo.

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”. (1P. 2:9-10)

Bendiciones.

Pastor Gilberto Rufat

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