lunes, 20 de enero de 2020

Siete características fundacionales de la iglesia (parte 8)

Tema: Siete características fundacionales de la iglesia (parte 8)

Base bíblica: Mateo 16:19

Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.



Breve resumen del mensaje del domingo, 12 de enero de 2020:

Mostramos que para entender la expresión “las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” es necesario tomar como marco de referencia a Isaías 28, para luego interpretarlo a la luz de las referencias en el Nuevo Testamento en Romanos 9, 10 y en 1 Pedro 2.

Propósito del mensaje del domingo, 19 de enero de 2020:

Mostraremos que la expresión “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos” en Mateo 16:19 representa la importancia de Cristo a través del evangelio como único medio de salvación al remanente que sería llamado por gracia.

Tesis:

Presentaremos que es necesario interpretar la expresión “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos” a la luz de Isaías 22:22 porque en Apocalipsis 3:7, Jesucristo se presenta a sí mismo como el cumplimiento de Isaías 22:22, del cual toma origen la frase con la que inicia el pasaje de estudio en Mateo 16:19.

Sin embargo, Juan Calvino se expresa con relación a la referencia de Isaías 22:22 de la siguiente forma:

(Juan Calvino) Algunos comentaristas han visto este pasaje como una referencia a Cristo, pero de manera inapropiada; porque el Profeta hace una comparación entre dos hombres, Sebna y Eliaquim. Sebna será privado de su cargo y Eliaquim lo sucederá. ¿Qué tiene esto que ver con Cristo? Porque Eliaquim no era un tipo de Cristo, y el Profeta no describe aquí ningún misterio oculto, sino que toma prestada una comparación de la práctica ordinaria de los hombres, como si las llaves fueran entregadas a alguien que ha sido designado para ser mayordomo, como ha sido Ya lo dije. Por la misma razón, Cristo llama al oficio de enseñar la palabra (Mateo 16:19), “las llaves del reino de los cielos; “por lo que es vano y necio a pasar mucho tiempo tratando de encontrar una razón oculta, cuando el asunto es simple, y no requiere de ingenio. La razón es que los ministros, al predicar la palabra, abren la entrada al cielo y conducen a Cristo, quien solo es 'el camino' (Juan 14: 6).[1]

Según se evidencia en la cita, Juan Calvino no ve ninguna relación entre Mateo 16:19 e Isaías 22:22. No obstante, el Nuevo Testamento establece la referencia a Isaías 22:22 y, además, señala su cumplimiento en la persona de Jesucristo.

 Es importante destacar la gran cantidad de referencias y alusiones al libro de Isaías en el evangelio de Mateo. Por lo tanto, es necesario considerar las referencias al profeta Isaías, para entender e interpretar correctamente el evangelio de Mateo.

Mateo
Isaías
1:1
9:6
1:23
7:14; 9:6
2:16
59:7
3:3
40:3
3:12
30:24
3:17
42:1
4:15
9:1
4:16
9:2
5:6
55:1
5:34-35
66:1
6:6
26:20
6:16
58:5
7:11
63:7
8:11
49:12
8:17
53:4
9
-
10
-
11:5
35:5; 61:1
11:23
14:13
12:18
42:1
12:19
42:2
12:20
42:3
12:34
32:6
13:13
42:19
13:14
6:9
13:15
6:10
14
-
15:13
60:21; 61:3
16:18
28:15
16:19
22:22
17:5
42:1
18
-
19
-
20:22
51:17
21:13
56:7
21:15
62:11
21:33
5:1-2
21:44
8:14-15
22
-
23:22
66:1
24:7
19:2
24:29
13:10; 24:23; 34:4
24:31
27:13
24:41
47:2
25:35-36
58:7
26:67
50:6
27
-
28
-

En veinte de los veintiocho capítulos del evangelio de Mateo vemos referencias a Isaías. Solamente, no hay referencias a Isaías en los capítulos 9, 10, 14, 18, 19, 22, 27 y 28.

Tres argumentos a favor de la interpretación de Mateo 16:19 a la luz de Isaías 22:22

1- En Apocalipsis 3:7, Jesús se describe a sí mismo como el cumplimiento de Isaías 22:22.

Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. 10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

2- Porque Isaías 22:22 es la referencia utilizada por Jesús en Mateo 16:19.

(Isaías 22:20 al 24) 21 En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim hijo de Hilcías, 22 y lo vestiré de tus vestiduras, y lo ceñiré de tu talabarte, y entregaré en sus manos tu potestad; y será padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá. 22 Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá. 23 Y lo hincaré como clavo en lugar firme; y será por asiento de honra a la casa de su padre. 24 Colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros.

Contexto de Isaías 22:22

Isaías 22 es parte de una serie de profecías contra las naciones vecinas de Israel y contra la ciudad de Jerusalén, porque Jehová es el Creador y el Señor de todas las naciones. El valle de la visión representa a Jerusalén, lugar donde Isaías vio las visiones de todas las naciones extranjeras.

La predicción en contra de Jerusalén consiste de cinco partes: (1) un contraste entre la ciega parranda de Jerusalén y la aterradora visión de sus egoístas regidores que huyen de la ciudad, dejando que sea saqueada (vv. 1-4); (2) la detallada visión de Isaías de la caída de la ciudad (vv. 5-8); (3) la acusación del profeta a Jerusalén por depositar su confianza en sus defensas en vez de hacerlo en el Señor (vv. 8-11); (4) la acusación de Isaías por su respuesta parrandera en vez de arrepentirse (vv. 12, 13); y (5) una visión final que confirma que esta última apostasía sella la condena de Jerusalén (v. 14).[2]

La colocación de un oráculo sobre Jerusalén en medio de oráculos contra naciones extranjeras, puede explicarse por la asociación histórica de Jerusalén con Babilonia. Jerusalén había confiado en Babilonia durante la hegemonía asiria, pero finalmente fue cautivada por su antiguo aliado. La ocasión puede ser la rebelión de Asdod y la campaña asiria en el 711 a. C., o el levantamiento del asedio a Jerusalén después de la devastación de Judá en el 701 a. C.[3]

3. Porque la comparación entre Sebna y Eliaquim están ligadas al cumplimiento de la promesa a David.

Es preciso señalar que “este pasaje constituye un paréntesis insertado aquí en medio de las profecías en contra de las naciones extranjeras”.[4]

1- Juicio de Sebna (Isaías 22:14 al 19)

(Matthew Henry) Este mensaje a Sebna es una reprensión de su orgullo, vanidad y seguridad; ¡qué vana es toda grandeza terrenal, que con la muerte acabará pronto! ¿De qué servirá si somos puestos en una tumba magnífica o cubiertos por el pasto verde? Los que cuando están en el poder dan vuelta y hacen saltar a los demás, serán justamente dados vuelta y hechos saltar.[5]

2- Gloria de Eliaquim (Isaías 22:20 al 24)

·         Eliaquim en hebreo significa Dios establece y era hijo de Hilcías (Isaías 22:20) que significa porción de Jehová.

(William MacDonald) Después que Sebna haya sido degradado, Eliaquim (Dios establecerá) le reemplazará. Como tipo del Señor Jesús, Eliaquim será un gobernante responsable y compasivo, con plena autoridad. Se le dará la llave de la casa de David.[6]

·         La frase “en aquel día” es una referencia al día del juicio contra Israel en el año 70 d. C..

La referencia a “aquel día” es una referencia al tiempo del cumplimiento de la promesa a la casa de David. No debemos olvidar que Mateo 1:1 comienza presentando el cumplimiento de dicha promesa en la persona de Jesucristo.

·         Dios le llama “mi siervo” (Isaías 37:35; 52:13; 53:11).

El siervo de Jehová en el libro de Isaías que lleva sobre sí mismo el castigo de su pueblo y que por medio de él un remanente sería salvo es Jesucristo. En Mateo 8:14 al 17 se expone que Jesús es el siervo de la profecía de Isaías 53.

·         La frase “lo vestiré de tus vestiduras

La frase “lo vestiré de tus vestiduras” señala la posición de autoridad en la que sería colocado. El enunciado “lo vestiré de tu talabarte” es significativa porque alude al cinturón que se colocaban los sacerdotes (Éxodo 28:4; 28:39 al 40; 29”9; 39:29; Levítico 8:7, 13; 16:4).

·         Dios entregaría en sus manos “la potestad

Jesús afirmó en Mateo 28:18 el cumplimiento de dicha expresión.

·         El “será por padre a los moradores,” él será el guardador de Israel y de Judá.

Los reyes eran catalogados como un padre para los habitantes de su reino. Según cada hogar tenía un padre de familia, el rey representaba al padre de todas las familias del reino.

·         El tendrá “la llave de la casa de David” “y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá”.

Únicamente existen tres pasajes en el Antiguo Testamento que usan la misma palabra hebrea (Jueces 3:25; 1 Crónicas 9:27 e Isaías 22:22). Cabe destacar que en 1 Crónicas se habla de la llave que abría el templo cada mañana.

(1 Crónicas 9:27) Estos moraban alrededor de la casa de Dios, porque tenían el cargo de guardarla, y de abrirla todas las mañanas.

Juan Calvino hace un comentario sobre el significado de la expresión “la llave de la casa de David” que merece nuestra atención.

Las llaves de la casa se entregan a aquellos que son nombrados mayordomos, para que puedan tener el poder total de abrir y cerrar según su propio placer. Por 'la casa de David' se entiende 'la casa real'. Este modo de expresión era habitual entre la gente, porque se le había prometido a David que su reino sería para siempre. (2 Samuel 7:13; Salmo 132:11-12.) Esa es la razón por la cual el reino comúnmente se llamaba 'la casa de David'.[7]

La razón de la importancia del comentario de Calvino estriba en que la frase “la llave de la casa de David” representa el cumplimiento de la profecía del Mesías que vendría de la casa de David. Apocalipsis 3:7 expone que el mismo es Jesucristo.

En este punto, el comentarista Adam Clark ve una similitud entre “la llave de la casa de David” en Isaías 22:22, pero no lo interpreta como siendo el cumplimiento en Mateo 16:19; aunque reconoce que Jesús aplicó las palabras de Isaías a sí mismo.

En alusión a la imagen de la llave como la insignia del poder, la extensión ilimitada de ese poder se expresa con gran claridad y fuerza por la autoridad única y exclusiva para abrir y cerrar. Nuestro Salvador, por lo tanto, en una ocasión similar hizo uso de una forma similar de expresión, Mt. 16:19; y en Ap. 3:7 se ha aplicado a sí mismo las mismas palabras del profeta.[8]

·         Eliaquim será “clavo firme” para el remanente en el día del juicio.

El término “yatéd” del hebreo proviene “de una raíz que no se usa, significa sujetar o pegar; clavija: clavija, clavo, estaca”.[9] La palabra aparece en 19 versículos y es usada en 24 ocasiones. Uno de ellos y el más importante, es el que se encuentra en Zacarías 10:4, porque es una referencia al Mesías.

(Zacarías 10:4) De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él también todo apremiador.

Los clavos grandes o tacos se usaban en las casas antiguas (como perchas) para colgar los ornamentos de la familia. Es la misma imagen que en el v. 23. Era costumbre “colgar” las cosas valiosas de una casa en clavos (1 Reyes 10:16, 17, 21; Cantares 4:4).[10] Tanto Sebna como Eliaquim son comparados con una estaca clavada en la pared, en un lugar firme. Pero mientras que la estaca de Sebna cedería, y la carga que se colgó sobre ella sería destruida (v. 25), de Eliaquim dependería toda la gloria de la casa de su padre, la prole y la posteridad (v. 23).[11]

Dos conceptos importantísimos se juntan en Zacarías 10:4, que se encuentran en Mateo 16:18 al 20. El Mesías es nombrado “la piedra angular” así como “la clavija”. Zacarías presenta que este vendría de “la casa de Judá” (Zacarías 10:3), de donde había sido profetizado (desde Génesis 49:10), que vendría el Mesías.

·         Será “asiento de honra a la casa de David” y “honra de la casa

Estas dos afirmaciones son referencias a la gloria de Cristo sobre su pueblo, por cuanto él se sentaría a la derecha del Padre, tal y como fue señalado en el Salmo 110:1.

3- Cierre de la comparación

La Biblia de Ginebra del año 1599 asevera sobre Isaías 22:25 que “se refiere a Sebna, quien a juicio del hombre nunca debería haber caído.[12] Es importante comprender que en Isaías 22:25 se vuelve a contrastar lo que sucedería “en aquel día” entre la confianza del pueblo al liderato, representado por Sebna como asesor del rey, que buscaba su propia gloria y no la de Dios y la del Mesías, representado por Eliaquim, el cual sería un clavo firme puesto por Dios para sostener a todos los que pondrían toda su esperanza de salvación en Jesús.

(Isaías 22:25) En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, el clavo hincado en lugar firme será quitado; será quebrado y caerá, y la carga que sobre él se puso se echará a perder; porque Jehová habló.
(Isaías 22:23) Y lo hincaré como clavo en lugar firme; y será por asiento de honra a la casa de su padre. 24 Colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros.

(Matthew Henry) Nuestro Señor Jesús es como un clavo en lugar seguro. No puede perecer el alma, ni ese interés caer al suelo, si por fe cuelga de Cristo. Es como puerta abierta puesta ante el creyente, puerta que ningún hombre puede cerrar, y conduce al cuerpo y al alma a la gloria eterna. Pero los que desprecian tan grande salvación encontrarán que cuando Él cierre, nadie podrá abrir, sea que se cierre desde el cielo o en el infierno para siempre.[13]

Conclusión:

Concluimos que Eliaquim es utilizado como referencia futura al siervo de Jehová en Isaías, quien sin lugar a dudas es Cristo. Esto significa que la primera venida es llamada el día de Jehová en juicio sobre el pueblo que había puesto su esperanza en su liderato. En el año 70 d. C., el clavo que creían firme caería y con este, todos los que habían colocado su confianza en él.

Sin embargo, Jesucristo, como siervo y clavo seguro sobre la casa de Jehová, permanecería para la gloria de Dios y salvación del pueblo que puso toda su confianza en él. Por consiguiente, es menester preguntarnos, ¿en quién verdaderamente está colocada nuestra confianza? La manera en la que enfrentamos la vida evidencia si nuestra confianza está en el Dios eterno. De estar puesta en él, sabemos que permaneceremos por causa del que nos sostiene (el clavo seguro, Cristo) y no por nuestras obras.

Bibliografía:




[1] Calvin, J. (2002; 2002). Calvin's Commentaries (Is 22.1). Galaxie Software.
[2] Nuevo comentario ilustrado de la biblia. 2003 (811). Nashville: Editorial Caribe.
[3] The Reformation Study Bible: English Standard Version. 2005 (R. C. Sproul, Ed.) (979). Orlando, FL; Lake Mary, FL: Ministerios Ligonier.
[4] Gillis, C. (1991). El Antiguo Testamento: Un comentario sobre su historia y literatura, tomos I-V (3:302). El Paso, TX: Casa Bautista De Publicaciones.
[5] Henry, M. (2003). Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo. (545). Miami: Editorial Unilit.
[6] MacDonald, W. (2004). Comentario Bíblico de William MacDonald: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento (409). Viladecavalls (Barcelona), España: Editorial CLIE.
[7] Calvin, J. (1998). Comentarios de Calvin: Isaías (edición electrónica). Logos Library System; Comentarios de Calvino (Is. 22:22). Albany, OR: Software de edades.
[8] Clarke, A. (1999). Comentario de Clarke: Isaías (edición electrónica). Logos Library System; Comentarios de Clarke (Is. 22:22). Albany, OR: Software de edades.
[9] Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (57). Nashville, TN: Caribe.
[10] Jamieson, R., Fausset, A. R., & Brown, D. (2003). Comentario exegético y explicativo de la Biblia - tomo 1: El Antiguo Testamento (587). El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones.
[11] Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. (1993-<1997 as="" b="" blico="" comentario="" ed.="" editorial="" el="" font="" hispano.="" hispano="" isa="" mundo="" paso="" tx:="">
[12] Geneva Bible Notes (1599). 2003 (Is 22.25). Bellingham, WA: Logos Research Systems, Inc.
[13] Henry, M. (2003). Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo. (545). Miami: Editorial Unilit.

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