lunes, 18 de agosto de 2014

Romanos 8:30


“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó” 
(Romanos 8:30)

La predestinación no es un tema forzado en la Biblia, sino uno de suma importancia. En la teología Paulina, la predestinación no era sólo importante, era vital. Pablo presenta que la salvación, de principio a fin es obra de la gracia de Dios sobre los que él eligió para salvación. 


La palabra predestinación sencillamente significa ordenar con anticipación, establecer con anterioridad. Esto significa que Dios en su soberanía establece y ejecuta lo que él quiere y que no deja nada al azar o al devenir del tiempo.

Por consiguiente, Pablo presenta que Dios estableció la hora de nuestro llamado, así como el medio de la salvación (la justificación a través de la fe en Jesús) y aun nuestro estado final en la gloria postrera, la glorificación. 


En conclusión, Dios predestinó nuestro llamado, nuestra justificación y nuestra glorificación. Si quiere o desea hacer algo por lo que Dios ha hecho, viva una vida en respuesta a su amor, pero no pretenda robarle la gloria a Dios en algo que usted muy bien sabe, no pudo haber hecho nada. ¡Bendiciones!

Pastor Gilberto Rufat

sábado, 16 de agosto de 2014

La palabra profética más segura - 2Pedro 1:19



"Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones." (2 Pedro 1:19)

Pedro estaba convencido de que la palabra de Dios era la única regla de fe, autoridad y práctica para la iglesia de Jesucristo. Por consiguiente, animaba a los creyentes a estudiarla y a vivir por ella, viéndola como una antorcha que alumbra en un mundo en oscuridad.

Sin embargo, la Biblia es usada en la actualidad muchas veces para discutir, filosofar y juzgar, entre otros, más que como un manual de vida del cual todos dependemos. Debiendo ser nuestro punto de referencia para la vida, la hemos convertido en otro libro más para mercadear y hacer dinero.

Dios nos dió su palabra, a fin de mostrarnos el camino a casa, con el propósito de que entendiéramos que todos estábamos perdidos sin él. Que el único medio de salvación se halla en el arrepentimiento de nuestros pecados y la fe en Jesús como salvador y mediador entre Dios y los hombres.

Valore la palabra de Dios, no por cuánto pagó por ella en la librería, sino conforme al precio del amor de Dios en Cristo y al de los mártires que fueron perseguidos y sacrificados a muerte, para que usted cuente con una versión de la Biblia en su casa.

Dios les bendiga,

Pastor Gilberto Rufat

viernes, 15 de agosto de 2014

Arrepentíos y convertíos - Hechos 3:19


"Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio." (Hechos 3:19)

No hay salvación sin arrepentimiento, así como no hay perdón sin confesión. Por ende, el argumento de Pedro radica en que ningún hombre puede tener paz consigo mismo y con los demás, sino está en paz con Dios.

No existen sustitutos para todas las cosas. Usted no puede satisfacer la necesidad de hambre, leyendo un libro. Tampoco puede sustituir la necesidad de afecto, comiéndose un chocolate. De la misma manera, usted no puede sustituir la necesidad del alma, sin Dios.

El arrepentimiento es vital en todo proceso de reconciliación. No obstante, nuestra relación con Dios no podía ser reconciliada sin un mediador, el cual es Cristo Jesús. Es sólo a través de Jesús que podemos ser reconciliados con Dios, mediante el arrepentimiento y la fe en Jesús.

Si espera ver buenos días, no pierda un minuto más, arrepiéntase de su pecado, acepte la salvación en Cristo Jesús y comience a vivir.

Pastor Gilberto Rufat

miércoles, 13 de agosto de 2014

Yo os he amado - Malaquías 1:2

"Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob, y a Esaú aborrecí..." (Malaquías 1:2-3)

Lamentablemente, nuestra tendencia humana muestra una tendencia a ser mayormente malagradecidos. Por tal razón, vemos que el pueblo de Israel debiendo sentirse privilegiado por haber sido escogido por Dios y de poder gozar de una relación con éste, se apartó; pues aun sus sacerdotes (sus principales líderes espirituales) llegaron a menospreciar el culto a Dios.

Tristemente, Israel había sustituido el estado de gracia otorgado por Dios por un estado materialista y egocentrista, en donde el verdadero culto se centraba en sí mismo, ya que servir a Dios sólo tenía sentido, si de alguna forma se podía beneficiar mediante dicho culto. Cualquier similitud con muchos ministerios hoy, es pura coincidencia.


Dios le llama la atención a los israelitas, a través del profeta Malaquías y les cuestiona las supuestas razones de su deslealtad, preguntándoles inicialmente, si él no los había amado. Es obvio, que su concepto de amor difería del de Dios. Por ende, perdieron de vista que eran ellos los que habían faltado al pacto del cual nunca habían sido merecedores.


No culpe a Dios de su pecado, no vale la pena, ni es inteligente rebelarse contra quien hemos pecado y quien único puede perdonarnos. Arrepintámonos de nuestra vida de ingratitud, volvamos a redescubrir nuestro primer amor a Dios y el resto será historia. Nunca olvide, que fue Dios quien le amó primero. ¡Bendiciones!


Pastor Gilberto Rufat

sábado, 9 de agosto de 2014

1Juan 2:5


"pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él." (1 Juan 2:5)

Existe un pensamiento bien marcado, lamentablemente aun dentro del pueblo cristiano, en el cual se utiliza el amor de Dios como un medio para consentir y justificar todo tipo de pecado. Sin embargo, Juan describe el amor de Dios hacia sus hijos como el mayor motivador hacia una vida de santidad a Dios. Ya que, el verdadero amor está centrado en la cruz y representa la muerte de Jesús por nuestros pecados.

Segundo, el amor de Dios para sus hijos no es sólo el perdón de sus pecados, sino que es transformación de vida. Si luego de haber recibido el amor de Dios en Cristo continuáramos viviendo en pecado, sería lo mismo que decir que la sangre de Jesús no tiene poder en el pecador.

Tercero, el apóstol con toda claridad expone "el que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo." (1Juan 2:6) Dejémonos de cuentos, puesto que quien vive en pecado y justifica su pecado con el amor de Dios, no ama a Dios, pues Cristo murió una sola vez por los pecados, de manera que no existe ningún otro remedio que el de arrepentirse verdaderamente y nacer de nuevo.

Pastor Gilberto Rufat

jueves, 7 de agosto de 2014

LOS ARGUMENTOS MORMONES

LOS ARGUMENTOS MORMONES
¿SON CONVINCENTES?
Por: Dr. Donald T. Moore



¿Quiénes son los jóvenes, casi siempre blancos, trajeados con corbatas y camisas blancas que van dos en dos en bicicletas por nuestras calles? Son misioneros mormones llevando un "evangelio eterno" que comenzó para 1830, el año en que se publicó la primera edición de El Libro de Mormón (LM).[1] Todos enseñan las mismas lecciones que muchas veces los nuevos memorizan. Revelan ciertas ideas claves que se parecen las enseñanzas cristianas a la vez que esconden otras doctrinas radicales muy diferentes a las bíblicas. Por dieciocho meses a dos años andan buscando hogares donde enseñar sus lecciones sobre la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Se identifican en seguida con los anuncios de la televisión y de la radio los cuales facilitan su entrada a las casas. Reclaman ser de las tribus de Efraín y de Manasés y a la vez ostentan el sacerdocio[2] aarónico y de Melquisedec, los cuales, según ellos, también les da una autoridad especial dentro de la "iglesia restaurada, la única verdadera."

Nacidos de Dios -1Juan 3:9

 
"Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios." (1 Juan 3:9)

No existe la más remota posibilidad de ser un hijo de Dios y vivir practicando el pecado. De hecho, para Juan hay hijos de Dios e hijos del diablo (1Juan 3:10). El argumento de Juan descansa en que los hijos de Dios han sido transformados y llamados a una nueva vida en Cristo, en donde la simiente de Dios (el Espíritu Santo) permanece en ellos (los hijos), de manera que no pueden vivir pecando.

Por consiguiente, los hijos de Dios no son esclavos del pecado, aunque todavía pecan. La Biblia enseña que Dios Espíritu Santo se encarga aun de la obra del arrepentimiento en sus hijos , al llamarlos y contritarlos cuando pecan. Por ende, no pueden vivir en pecado.

Nótese, que la razón de la imposibilidad de que un hijo de Dios pueda vivir practicando el pecado, tiene que ver con la obra que Dios ha hecho en sus hijos mediante Cristo, la cual está garantizada a su vez, por la  permanencia del Espíritu Santo, quien dicho sea de paso, fue quien comenzó la obra llamándonos al arrepentimiento en la salvación.

Si dependiera sólo de nuestras fuerzas, la historia sería otra, pero gracias sean dadas a Dios, que "para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo." (1Juan 3:8) Bendiciones.

Pastor Gilberto Rufat

¿PUEDE UN CREYENTE PERDER SU SALVACIÓN, SEGÚN HEBREOS 6:4 AL 6?

  ¿PUEDE UN CREYENTE PERDER SU SALVACIÓN, SEGÚN HEBREOS 6:4 AL 6?    Base bíblica: Hebreos 6:4-6   “Porque es imposible que los que un...