"La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno." (Juan 17:22)
En el mundo de los mortales las glorias son temporales y triviales, ya
que, dependerán de la cultura, del tiempo o de la época. Por lo general,
las mismas están asociadas a reconocimientos y a logros alcanzados por
una civilización, un grupo de personas o por alguien en particular.
Dichas glorias,
generalmente no apuntan a un evento que beneficie a todos, sino a unos
pocos. De hecho, en este mundo, las glorias de algunos suelen ser la
desdicha de otros, puesto que son eventos en los cuales se gana ventaja
sobre los demás.
Sin embargo, la gloria compartida por Cristo
para con sus hijos, está centrada en una relación y no en un evento o
cosa. Su gloria no es el cielo, la eternidad o la inmortalidad. Es el
poder participar de la comunión con la Deidad, quien es a su vez, una
comunidad de tres personas que se aman y se relacionan desde la
eternidad.
Para Jesús, no existe nada más valioso que las
relaciones, pues es lo que siempre ha compartido la Deidad. Mientras los
humanos nos centramos en cosas materiales, la Trinidad se centra en la
relación que existe entre estos (el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo).
Una relación que se centra sobre la base del amor como elemento común
en la unidad.
Por lo tanto, Dios en Cristo ha abierto las
puertas hacia una relación eterna con él, la cual ya comenzamos a
disfrutar por medio del Espíritu Santo desde el momento de la salvación.
La eternidad, por consiguiente, estará centrada en la relación del
Padre con sus hijos y no en el mar de cristal o en las calles de oro.
Pastor Gilberto Rufat
jueves, 6 de noviembre de 2014
lunes, 3 de noviembre de 2014
Mateo 20:12 - La Gracia
"...Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día." (Mateo 20:12)
Irónicamente, la doctrina de la gracia a pesar de ser una de las doctrinas más reconfortantes, es a su vez, una de las enseñanzas más resistidas por algunos cristianos. Sin embargo, la Biblia presenta que el pecador nada puede hacer para salvarse. De manera, que solamente un acto de la gracia divina puede salvarlo.
No obstante, luchamos contra la gracia de Dios, porque en el fondo creemos poder trabajar lo suficiente para alcanzarla o porque creemos que es injusto que Dios le page a todos de la misma manera. Es aquí donde radica el problema, por cuanto la gracia significa favor no merecido, pues de otra manera no sería gracia, sino deuda. De modo, que deberíamos abrazar la gracia con humildad y alegría, pues de lo contrario, estaríamos perdidos.
La gracia significa que los que se salvan en Cristo no obtienen lo merecido (la muerte). El perdón es una prerrogativa divina, no una deuda o un favor merecido. Dios no tiene porqué perdonarnos, pues podría simplemente juzgarnos y seguiría siendo Dios. La misericordia no es un atributo indispensable para la deidad.
La próxima vez que sienta que es merecedor de algo mejor que otros, recuerde, que aun por un solo pecado suyo, Cristo hubiera tenido que padecer de la misma manera en la cruz para salvarlo. No olvide que la gracia debe ser gracia a fin de salvar, por lo que de otra forma sería deuda y exigiría nuestra muerte.
Pastor Gilberto Rufat
viernes, 31 de octubre de 2014
"Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." (Juan 15:7)
"Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." (Juan 15:7)
Algunos cristianos hacen uso de este versículo, como si fuera una promesa incondicional de provisión, sobre la base de una petición.
El problema radica en que Jesús no estaba enseñándole a sus discípulos cómo pedir, sino a cumplir con la voluntad de Dios después de su partida (Jn.14).
No obstante, tampoco era una fórmula incondicional, ya que, tal promesa descansaba en que los discípulos permanecieren en él, esto es, fieles al cumplimiento de su palabra (Jn.15:7).
Juan 15:7 no es un cheque o un giro postal en blanco, a fin de llenarlo con nuestros caprichos, deseos, sueños y anhelos, entre otros. Es una confirmación de que Dios actuará a través de sus hijos, a fin de que ellos puedan cumplir con su voluntad.
El verdadero contexto de Juan15:7 es Juan 14:12-14, el cual lee:
" De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré."
Pastor Gilberto Rufat
Algunos cristianos hacen uso de este versículo, como si fuera una promesa incondicional de provisión, sobre la base de una petición.
El problema radica en que Jesús no estaba enseñándole a sus discípulos cómo pedir, sino a cumplir con la voluntad de Dios después de su partida (Jn.14).
No obstante, tampoco era una fórmula incondicional, ya que, tal promesa descansaba en que los discípulos permanecieren en él, esto es, fieles al cumplimiento de su palabra (Jn.15:7).
Juan 15:7 no es un cheque o un giro postal en blanco, a fin de llenarlo con nuestros caprichos, deseos, sueños y anhelos, entre otros. Es una confirmación de que Dios actuará a través de sus hijos, a fin de que ellos puedan cumplir con su voluntad.
El verdadero contexto de Juan15:7 es Juan 14:12-14, el cual lee:
" De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré."
Pastor Gilberto Rufat
jueves, 30 de octubre de 2014
"Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos." (Hechos 4:12)
"Y en ningún otro hay salvación; porque no hay
otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser
salvos." (Hechos 4:12)
Vivimos en un mundo pluralista religioso, en donde muchos han llegado a creer que existen diversos medios, a través de los cuales se puede ser salvo.
Un tiempo, en el cual algunos tienen la falsa idea de que todas las religiones son iguales y que sólo difieren en la manera en que presentan el camino al cielo.
Sin embargo, esto no es lo que enseña el evangelio de Jesucristo. En éste (el evangelio), únicamente por medio de Jesús podemos ser salvos.
La razón es sencilla. Cualquier sistema filosófico, moralista o religioso que pretenda presentar la ruta mediante acciones humanas es falso.
¿Por qué? Porque el pecador nada puede hacer para ser salvo. El mismo está ciego por causa del pecado, de manera, que ningún mapa o brújula le servirán para conseguirla. Los conceptos morales, aunque buenos no podrá alcanzarlos ni mantenerlos, pues su naturaleza le impedirá realizarlos.
Sólo la gracia soberana de Dios, a través de la obra redentora de Cristo en la cruz y mediante el llamamiento eficaz del Espíritu Santo hará que los llamados puedan responder en arrepentimiento y fe para ser salvos.
Pastor Gilberto Rufat
Vivimos en un mundo pluralista religioso, en donde muchos han llegado a creer que existen diversos medios, a través de los cuales se puede ser salvo.
Un tiempo, en el cual algunos tienen la falsa idea de que todas las religiones son iguales y que sólo difieren en la manera en que presentan el camino al cielo.
Sin embargo, esto no es lo que enseña el evangelio de Jesucristo. En éste (el evangelio), únicamente por medio de Jesús podemos ser salvos.
La razón es sencilla. Cualquier sistema filosófico, moralista o religioso que pretenda presentar la ruta mediante acciones humanas es falso.
¿Por qué? Porque el pecador nada puede hacer para ser salvo. El mismo está ciego por causa del pecado, de manera, que ningún mapa o brújula le servirán para conseguirla. Los conceptos morales, aunque buenos no podrá alcanzarlos ni mantenerlos, pues su naturaleza le impedirá realizarlos.
Sólo la gracia soberana de Dios, a través de la obra redentora de Cristo en la cruz y mediante el llamamiento eficaz del Espíritu Santo hará que los llamados puedan responder en arrepentimiento y fe para ser salvos.
Pastor Gilberto Rufat
"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14:6)
"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14:6)
Algunos acusan al cristianismo de arrogancia, ya que, asume una posición de exclusividad sobre la verdad. Sin embargo, el problema con dicha objeción es el siguiente:
1- El cristianismo no es el único sistema religioso o filosófico que reclama exclusividad.
2- El cristianismo no sugiere exclusividad basado en las suposiciones de sus seguidores, sino sobre la base de las declaraciones de su fundador, Jesús.
3- El cristianismo presenta la realidad de lo que significa la verdad, exclusividad.
La verdad por definición es exclusiva y no inclusiva, pues de no serlo, sería una opinión. El problema no reside en si Jesús reclamó exclusividad, reside en si éste, así como su mensaje se ajustan a la realidad.
Pastor Gilberto Rufat
Algunos acusan al cristianismo de arrogancia, ya que, asume una posición de exclusividad sobre la verdad. Sin embargo, el problema con dicha objeción es el siguiente:
1- El cristianismo no es el único sistema religioso o filosófico que reclama exclusividad.
2- El cristianismo no sugiere exclusividad basado en las suposiciones de sus seguidores, sino sobre la base de las declaraciones de su fundador, Jesús.
3- El cristianismo presenta la realidad de lo que significa la verdad, exclusividad.
La verdad por definición es exclusiva y no inclusiva, pues de no serlo, sería una opinión. El problema no reside en si Jesús reclamó exclusividad, reside en si éste, así como su mensaje se ajustan a la realidad.
Pastor Gilberto Rufat
"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre." 1Timoteo 2:5
"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre."(1Timoteo 2:5)
El cristianismo se diferencia de muchas otras religiones en que presenta la creencia de un solo Dios. Uno, en tres divinas personas, las cuales se revelan en la palabra de Dios (la Biblia), como Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, los cuales siendo tres divinas personas, son un solo Dios.
Lo maravilloso del cristianismo no radica en la complejidad que existe en la unidad y en la diversidad de la deidad, esto es, la Trinidad, sino en que Dios el Hijo, sirvió como el mediador entre Dios y los hombres, a fin de que pudiéramos ser salvos. Un mediador que tendría que tomar nuestro lugar. De otro modo, hacerse hombre y estando en esa condición, morir en sustitución por nuestros pecados.
El cristianismo no enseña cómo un pecador puede llegar al cielo, pues nada puede hacer. Lo que sí enseña es, cómo una persona muerta (espiritualmente), puede ser resucitada por la gracia de Dios para salvación. De manera, que sólo a través de una intervención divina los hombres pueden ser salvos. Por esta razón, Jesús dijo: "yo soy el camino..." (Jn.14:6) y no le enseñó a los discípulos la ruta de cómo llegar al cielo, ya que, el único camino hacia la salvación es Jesús mismo.
La salvación está en Cristo Jesús. ¡Alabado sea Dios por su soberano y eterno plan de salvación para con nosotros en Cristo!
Pastor Gilberto Rufat
lunes, 27 de octubre de 2014
DEL LLAMAMIENTO EFICAZ
DEL LLAMAMIENTO EFICAZ
(Confesión Bautista de Fe de 1689)
1. A aquellos a quienes Dios1 ha predestinado para vida,2 tiene a bien en su tiempo señalado y aceptable,3 llamar eficazmente4 por su Palabra5 y Espíritu,6 sacándolos del estado de pecado y muerte en que están por naturaleza y llevándolos a la gracia y la salvación por Jesucristo;7 iluminando de modo espiritual y salvador sus mentes, a fin de que comprendan las cosas de Dios;8 quitándoles el corazón de piedra y dándoles un corazón de carne,9 renovando sus voluntades y, por su poder omnipotente, induciéndoles a querer hacer lo bueno, y llevándoles eficazmente a Jesucristo;10 pero de modo que acuden a él con total libertad, habiendo recibido por la gracia de Dios la disposición para hacerlo.11
1. Ro. 8:28,29. 2. Ro. 8:29,30; 9:22-24; 1 Co. 1:26-28; 2 Ts. 2:13,14; 2 Ti. 1:9.
3. Jn. 3:8; Ef. 1:11.
4. Mt. 22:14; 1 Co. 1:23,24; Ro. 1:6; 8:28; Jud. 1; Sal. 29; Jn. 5:25; Ro. 4:17.
5. 2 Ts. 2:14; 1 P. 1:23-25; Stg. 1:17-25; 1 Jn. 5:1-5; Ro. 1:16,17; 10:14; He. 4:12.
6. Jn. 3:3,5,6,8; 2 Co. 3:3,6.
7. Ro. 8:2; 1 Co. 1:9; Ef. 2:1-6; 2 Ti. 1:9,10.
8. Hch. 26:18; 1 Co. 2:10,12; Ef. 1:17,18. 9. Ez. 36:26.
10. Dt. 30:6; Ez. 36:27; Jn. 6:44,45; Ef. 1:19; Fil. 2:13.
11. Sal. 110:3; Jn. 6:37; Ro. 6:16-18.
2. Este llamamiento eficaz proviene exclusivamente de la gracia libre y especial de Dios, no de ninguna cosa prevista en el hombre, ni por ningún poder o instrumentalidad en la criatura,1 siendo en esto enteramente pasivo, al estar muerto en delitos y pecados, hasta que es vivificado y renovado por el Espíritu Santo;2 es capacitado de este modo para responder a este llamamiento y para recibir la gracia que éste ofrece y transmite, y esto por un poder no menor que el que resucitó a Cristo de los muertos.3
1. 2 Ti. 1:9; Tit. 3:4,5; Ef. 2:4,5,8,9; Ro. 9:11.
2. 1 Co. 2:14; Ro. 8:7; Ef. 2:5.
3. Ef. 1:19,20; Jn. 6:37; Ez. 36:27; Jn. 5:25.
3. Los niños escogidos* que mueren en la infancia son regenerados y salvados por Cristo por medio del Espíritu, quien obra cuándo, dónde y cómo quiere;1 así lo son también todas las personas escogidas que sean incapaces de ser llamadas externamente por el ministerio de la Palabra.
1. Jn. 3:8.
4. Otros, que no son escogidos, aunque sean llamados por el ministerio de la Palabra y tengan algunas de las operaciones comunes del Espíritu,1 como no son eficazmente traídos por el Padre, no quieren ni pueden acudir verdaderamente a Cristo y, por lo tanto, no pueden ser salvos;2 mucho menos pueden ser salvos los que no reciben la religión cristiana, por muy diligentes que sean en conformar sus vidas a la luz de la naturaleza y a la ley de la religión que profesen.3
1. Mt. 22:14; Mt. 13:20,21; He. 6:4,5; Mt. 7:22.
2. Jn. 6:44,45,64-66; 8:24.
3. Hch. 4:12; Jn. 4:22; 17:3.
Nota personal: No hay que ser muy estudioso para darse cuenta de cómo hemos cambiado y lo triste de todo, que no creo que para bien.
Pastor Gilberto Rufat
Fuente: Confesión Bautista de Fe de 1689
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