martes, 5 de mayo de 2015

El camino de la verdad será blasfemado - 2Pedro 2:2



Pasaje a considerar:

"Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado." (2 Pedro 2:2)

Comentario:


La verdad es por definición exclusiva y absoluta, por ende, no añade, sino excluye.

Los falsos maestros juegan, construyen y se confunden en un mar de ideas personales, de las cuales hacen uso, a modo de sostener y validar sus opiniones. Mientras la tarea del líder de Dios, consiste en afirmar lo que la Biblia dice.

Jesús dijo que él es la verdad, al igual que su palabra y que todo aquel que quiera hacer la voluntad de Dios, debe permanecer en la misma.

Por consiguiente, todo lo que no se centra exclusivamente en Jesús, aquello que va más allá de su palabra y todo aquel que no vive por la misma, no puede ser considerado cristiano.

La frase y "muchos seguirán sus disoluciones" debería hacernos examinar, ¿de quién estamos aprendiendo y a quién estamos siguiendo? El predicador es únicamente un portavoz de la Palabra de Dios.  Su tarea consiste en llevar a la iglesia a entender y a vivir de acuerdo a lo establecido por Dios.

La palabra disoluciones describe la forma de engañar y de encubrir el error y la mentira, ya que la disfrazan con "medias verdades", que al final sólo son herejías. Una característica de los falsos maestros es que nunca interpretan los pasajes de la Biblia de acuerdo al contexto. Esto es, de acuerdo al marco histórico y al propósito del mismo.

Estos, hacen uso de pasajes en la Biblia, los cuales entretejen, con el fin de construir su propio contexto y así poder presentar su herejía como verdadera.

Conclusión:

O presentamos la verdad o la blasfemamos. O nos centramos en la verdad o nos alejamos. O vivimos por la verdad o la negamos. No hay puntos medios. Usted, o cree lo que dice la Biblia o la contradice o niega. Pero tenga presente, que la buena intención y la ignorancia no evitarán el juicio de Dios sobre los que blasfeman la verdad.

Pastor Gilberto Rufat

lunes, 4 de mayo de 2015

Habrá entre vosotros falsos maestros - 2Pedro 2:1



Pasaje a considerar:

"Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina." (2 Pedro 2:1)

Comentario:


Pedro le advirtió a sus destinatarios que así como hubo falsos profetas en el pueblo de Israel, habrá falsos maestros en la iglesia.

Por consiguiente, cada iglesia debería tomar con seriedad esta advertencia. La peligrosidad consistía en que no atacarían a la iglesia desde afuera, sino que la minarían desde adentro y no irían de frente, sino con una agenda escondida.

Por ende, algunas de las responsabilidades del comité de búsqueda de candidatos al ministerio son las siguientes:

1- Cotejar sus datos personales y vida familiar.

La procedencia, testimonio, credenciales, situación marital, referencias ministeriales y personales de los candidatos al ministerio son esenciales.

2- Considerar sus creencias, tiempo en el ministerio y forma de administración.

Ninguna congregación deberá considerar un pastor sin poner a prueba sus doctrinas. El problema con algunas iglesias es que sus congregaciones no saben lo que creen.

3- Considerar sus metas y aspiraciones personales, así como ministeriales.

Para los falsos maestros, Cristo no es esencial, sino circunstancial. Para estos, la salvación y la vida misma están más ligadas al modo en que el individuo determina sus circunstancias, que a la soberanía de Dios.

Conclusión:

Toda herejía proviene de un hereje, que por lucro personal, tuerce las Escrituras para su perdición, como la de aquellos que le siguen.

Sin embargo, un verdadero maestro de la Palabra es conocido por su predicación y su fidelidad a la enseñanza bíblica que por las cualidades de sociabilidad o carisma.

Pastor Gilberto Rufat

sábado, 2 de mayo de 2015

Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada - 2Pedro 1:20-21

Pasaje a considerar:

entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” (2Pedro 1:20-21)

Comentario:

La carta de 2Pedro es una advertencia sobre la apostasía que se avecinaba. Los creyentes debían estar apercibidos y permanecer firmes en la palabra profética (2P.1:19). Por cuanto fuera del marco de la Escritura, se entra en aguas de especulación, subjetivismo, alegorismos y todo tipo de invento.

Sin embargo, es precisamente la misma palabra profética, la que los falsos maestros torcerían para su perdición (2P.3:16). Por consiguiente, es importante destacar, que un buen maestro debe enseñar la Biblia e igualmente, interpretarla correctamente. Una cualidad visible de alguien que Dios llamó al ministerio, es que es apto para enseñar (1Tm.3:2,6).

Consideraciones que debemos tener en cuenta al acercarnos a la palabra de Dios, a modo de conocer si el mensaje, así como el mensajero proviene de Dios.

   1- Ninguna profecía es de interpretación privada.

La interpretación no es privada. Significa, que la explicación del mensaje surge a partir del propio contexto histórico de la profecía.  

   2- Los santos hombres de Dios fueron inspirados.

La palabra inspirados φέρω significa traer o llevar. En otras palabras, que el mensajero es únicamente el instrumento por el cual el mensaje es proclamado, él no es el mensaje.

   3- El autor de la Palabra es el Espíritu Santo.

Cualquier persona que cambie a conciencia o por ignorancia el propósito para el cual la Palabra fue inspirada, es un falso maestro, pues la intención del corazón no elimina el error.

Conclusión:

Ningún maestro de la Biblia verdadero reclamará ni aceptará crédito alguno por algo que no procede de él, como tampoco se atreverá a cambiarle el sentido, propósito e interpretación de lo que divinamente fue inspirado por el Espíritu de Dios.

pastor Gilberto Rufat

viernes, 1 de mayo de 2015

Tenemos la palabra profética más segura - 2Pedro 1:19


Pasaje a considerar:

"Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones."  (2 Pedro 1:19)

Comentario:


Tanto Pedro como Pablo, al final de su carrera ministerial, se aseguraron de recordarle a la iglesia, así como a los líderes, que tenían todo lo que necesitaban para la vida y la devoción a Dios en la palabra profética.

Para ambos apóstoles, no había duda de que la única manera de permanecer seguros y de no caer en los errores de los promotores del engaño y en los falsos maestros, era permaneciendo firmes en la palabra de Dios.

Tristemente, muchos de los "cristianos" en nuestros días, no leen la Biblia y tampoco parece importarles. Sin embargo, Pedro expuso en su primera carta, que uno de los resultados del nuevo nacimiento es el hambre por las Sagradas Escrituras (1P.2:1-3).

Una cantidad de creyentes busca la voluntad divina en oración, pero y ¿qué de su Palabra? Pedro, al igual que Pablo dirigió a sus hermanos a ver la Escritura como una antorcha. En un mundo moderno, donde todo está al alcance de un botón o de un interruptor, es difícil apreciar la bendición de tener agua en nuestros hogares y energía eléctrica.

Hasta que Cristo regrese, la palabra de Dios continuará siendo la única regla de fe, de autoridad y de práctica para el creyente. Cualquier intento de pretender tener otro mensaje, es un insulto a la sabiduría de Dios y a su vez, un acto de soberbia y rebeldía contra él.

Conclusión:

No debemos olvidar, que no fue un descuido o el   desconocimiento de la palabra de Dios la que provocó nuestra caída, sino una deliberada rebelión contra lo que él estableció.

Pastor Gilberto Ruf

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