martes, 12 de junio de 2018

La importancia de interpretar el Antiguo Testamento a la luz del Nuevo Testamento


La importancia de interpretar el Antiguo Testamento a la luz del Nuevo Testamento reside, en que los diferentes autores del Nuevo Testamento estaban convencidos de la realización y la consumación de las profecías del Antiguo Testamento en la persona de Jesucristo. La teología bíblica demuestra que existe unidad entre los dos testamentos. Que el anuncio de la obra de la redención inicia en Génesis y concluye en la segunda venida de Jesucristo con las glorias venideras en Apocalipsis. Nos apoyaremos en el principio hermenéutico de la Sola Escritura. Por lo tanto, dejaremos que el Nuevo Testamento interprete el Antiguo Testamento con relación a los eventos finales acerca del plan salvífico de Dios en Cristo.



Lucas 24:25 al 27 “Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? [Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían].”



Lucas 24:44 al 47 “Y les dijo: [Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos]. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.”



Juan 1:45 “Felipe halló a Natanael, y le dijo: [Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret].”



Juan 5:39 “[Escudriñad las Escrituras]; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y [ellas son las que dan testimonio de mí];”



Juan 8:56 “[Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día]; y lo vio, y se gozó.”



Hechos 3:18 al 24 “Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. [Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días].”



Hechos 8:31 al 35 “El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, Así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida. Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: [¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús].”



Hechos 10:43 “[De éste dan testimonio todos los profetas], que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.”



Hechos 13:27 “Porque [los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle].”



Hechos 17:2 al 3 “Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo [discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo].”



Hechos 18:28 “porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, [demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo].”



Hechos 24:14 “Pero esto te confieso, que [según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas];”



Hechos 28:23 “Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales [les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas].”



Romanos 1:1 al 4 “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para [el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo], que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,”



Romanos 16:25 al 27 “[Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno], se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.”



1 Corintios 15:1 al 4 “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: [Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras];”



1 Pedro 1:10 al 12 “[Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros], inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. [A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles].”



Apocalipsis 19:10 “Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. [Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía].”



Concluimos que cada uno de los pasajes presentados evidencia que el Nuevo Testamento interpreta las profecías del Antiguo Testamento teniendo cumplimiento en la persona de Jesús y no en Israel como pueblo. Afirmamos, que los autores del Nuevo Testamento estaban convencidos que Jesús era el Mesías y que la iglesia era el remanente previamente anunciado por los profetas que sería rescatado por la gracia de Dios en los postreros días. De manera, que podemos concluir como Juan en la carta de Apocalipsis: “…Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.” (Apocalipsis 19:10)



Por: Pastor Gilberto Miguel Rufat

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