Lo que todo cristiano DEBERÍA saber sobre el JUDAÍSMO
farisaico
La mayoría de los cristianos presume erróneamente que los judíos estudian principalmente la Torá o la Ley de Moisés, pero la realidad es otra. Debemos entender, que la Torá no constituye la totalidad del Antiguo Testamento como los cristianos lo poseemos en la Biblia en 39 libros. La Torá es una de las tres divisiones del Tannak. El Antiguo Testamento para los cristianos o por así llamarla, la Biblia hebrea se llama el Tannak. La Torá (תורה) es la primera división y significa instrucción o ley. La segunda división es Nebiim (נביאים) y significa los profetas. La tercera división del Tannak es Ketubim (כתובים) cuyo significado es los escritos.
Es de conocimiento general que únicamente el fariseísmo judío sobre vivió el juicio de Jerusalén en el año 70 d. C.. Según esta tradición rabínica, Moisés recibió dos leyes, una oral y una escrita. La ley escrita debía ser enseñada y obedecida por el pueblo, en tanto que la ley oral, únicamente debía ser enseñada oralmente y preservada por un grupo privilegiado. La ley oral era y es concebida por muchos como la interpretación de la ley escrita, de manera que para estos rabinos, la ley oral es mucho más importante que la ley escrita (el Tannak).
El judaísmo actual, considera al Talmud la tradición oral, mientras que la Torá (el Pentateuco), la tradición escrita. El Talmud se divide en varios libros o conjunto de opiniones e interpretaciones de los rabinos, los cuales forman el centro de la teología judía. De ahí, que los rabinos enseñen que lo más importante es la tradición oral, esto es el Talmud, ya que sin ella no se puede interpretar correctamente a Moisés. Hay dos Talmudes; el de Jerusalén y el Babilónico, este último es el de mayor aceptación entre los judíos ocultistas y esotéricos, lo que es otro tema.
Los judíos, a través de los siglos han vivido en la diáspora, perseguidos y desalojados de muchos países, de manera que han aprendido a vivir en clandestinaje. Esto ocurrió especialmente en los siglos de la inquisición, en donde el no convertirse al cristianismo, traería como consecuencia la persecución, de allí nacieron en España, los marranos. Este término era utilizado para identificar a los judíos convertidos o como se les llamó también, los conversos o nuevos cristianos.
En realidad, muchos continuaban practicando el judaísmo ocultamente, mientras se hacían pasar por cristianos y musulmanes, haciendo lo que fuera necesario con tal de subsistir. De aquí surgieron lo que hoy se conoce como los cristo-judíos, judíos secretos, que aún cambian sus nombres para permanecer ocultos. Esto les permitió, en los subsiguientes siglos, escalar diversas posiciones importantes, las cuales de otra forma no les hubiese sido posible alcanzar. No sólo aprendieron a ocultarse, sino que desarrollaron toda una jerga y disfrazaron palabras, especialmente contra sus enemigos para no ser comprendidas. Ejemplo de ello se podrá evidenciar a continuación:
La Enciclopedia Judía 2007:
“En la literatura rabínica, la distinción entre los gentiles (goi, ak-kum) y cristianos (nozeri) con frecuencia ha sido oscurecida por modificaciones textuales necesarias por causa de la vigilancia de los censores.” En otras palabras, que codifican las palabras para que sólo los estudiosos de la literatura rabínica entiendan, dejando al neófito cristiano sin entendimiento.



