jueves, 22 de octubre de 2015
lunes, 19 de octubre de 2015
¿Qué es la voluntad de Dios?
¿Qué es la voluntad de Dios?
“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” (Romanos 11:36)
La mayoría de los creyentes reconoce la necesidad de vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. La suposición general es que Dios tiene un plan personal para cada uno de sus hijos. Por consiguiente, algunos creen que cada creyente debe orar pidiéndole a Dios que le revele su voluntad. Pero, ¿es esto cierto?
El problema con esta creencia es que parte de una premisa equivocada, la premisa de que la vida gira en torno a nosotros. La Biblia enseña que todo fue creado en él, por él y para él, así que la vida no gira en torno al ser humano, sino sobre Dios. La realidad es que Dios tiene un plan, su plan, del cual solamente por su gracia, el creyente es llamado a participar.
Algunos años como creyente me han ayudado a entender la voluntad de Dios conforme a la Biblia de la siguiente manera:
1- El reconocimiento y la aceptación del señorío de Dios sobre todo, pero principalmente sobre mi vida.
2- La disposición a vivir en sujeción al orden establecido por Dios en la Biblia.
3- Entender que la vida cristiana tiene que ver más con el proceso de transformación de Dios en mi vida, que con lo que pueda hacer para el reino.
4- El compromiso y la disposición de trabajar en todo aquello que redunde en la gloria de Dios.
Pastor Gilberto Rufat
“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” (Romanos 11:36)
La mayoría de los creyentes reconoce la necesidad de vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. La suposición general es que Dios tiene un plan personal para cada uno de sus hijos. Por consiguiente, algunos creen que cada creyente debe orar pidiéndole a Dios que le revele su voluntad. Pero, ¿es esto cierto?
El problema con esta creencia es que parte de una premisa equivocada, la premisa de que la vida gira en torno a nosotros. La Biblia enseña que todo fue creado en él, por él y para él, así que la vida no gira en torno al ser humano, sino sobre Dios. La realidad es que Dios tiene un plan, su plan, del cual solamente por su gracia, el creyente es llamado a participar.
Algunos años como creyente me han ayudado a entender la voluntad de Dios conforme a la Biblia de la siguiente manera:
1- El reconocimiento y la aceptación del señorío de Dios sobre todo, pero principalmente sobre mi vida.
2- La disposición a vivir en sujeción al orden establecido por Dios en la Biblia.
3- Entender que la vida cristiana tiene que ver más con el proceso de transformación de Dios en mi vida, que con lo que pueda hacer para el reino.
4- El compromiso y la disposición de trabajar en todo aquello que redunde en la gloria de Dios.
Pastor Gilberto Rufat
domingo, 18 de octubre de 2015
jueves, 15 de octubre de 2015
La Depravación Total
La Depravación Total
Por: Pastor Gilberto
Rufat
I.
Exposición
de la doctrina
A.
La doctrina de la depravación total es conocida
también como la inhabilidad total como suele llamarle Loraine Boettner o la corrupción
radical como le llama R. C. Sproul. Esta doctrina analiza el resultado de la
caída de Adán, así como de sus consecuencias para la posteridad (la humanidad).
B.
La doctrina de la depravación total afirma que
todo ser humano a partir de la caída nace con la corrupción del pecado, la cual
es una inherente a su ser. De manera, que el ser humano es llamado pecador no
porque peca, sino porque es un pecador. En otras palabras que peca, porque esa
es su naturaleza.
C.
La doctrina de la depravación total no pretende
enseñar que los seres humanos son lo más depravados que podrían ser, sino que
apunta al estado de corrupción que abarca la totalidad del ser. Siendo así, el
hombre en su estado natural siempre se inclinará en una medida u otra al mal.
D.
La doctrina de la depravación total no pretende
enseñar que el ser humano no pueda expresar amor, bondad y algún tipo de actividad
moral, entre otros, pues el hombre aunque caído, fue creado a imagen y
semejanza de Dios (Gn. 1:26-27; Ecl. 7:29). Lo que expone es que todos y cada
uno de los actos de los hombres solamente pueden ser expresados en un plano
horizontal, esto es, con relación a otros hombres, pero nunca de manera
vertical, con relación a Dios, como veremos clara y contundentemente en Romanos
3:10-18.
E.
La doctrina de la depravación total es
consecuente con la manifestación de la ira de Dios, sobre los hijos de
desobediencia (Ro. 1:18-32; Ef. 2:1-3). La cual evidencia que el curso natural
del hombre en su estado natural no es hacia la luz, sino hacia las tinieblas. Y
que dicho hombre, no sólo viola la ley de Dios, sino que se complace con los
que lo hacen.
II.
La
causa de la depravación
La doctrina de la depravación total tiene su raíz o génesis en la desobediencia
registrada en el capítulo tres del libro de Génesis, en donde Adán sin razón y
sin ser engañado (1Tm. 2:14), desobedeció el claro mandamiento de Dios,
trayendo sobre sí mismo y sobre toda la humanidad el pecado.
Por tanto, como el pecado entró
en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por
cuanto todos pecaron. (Romanos
5:12)
Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo
todos serán vivificados. (1Corintios 15:22)
III.
Los
efectos de la depravación total
Debemos entender que para que algo
pueda ser declarado como bueno bíblicamente, debe satisfacer al menos tres
cosas importantes:
A.
Debe ser hecho de acuerdo a la ley de Dios.
B.
Debe hacerse con fe en Dios.
C.
Debe ser realizado para la gloria de Dios.
De lo cual, solo el aspecto moral,
el de estar de acuerdo con alguna ley podría ser realizado por el hombre en su
estado natural, pero nunca por fe y mucho menos para la gloria de Dios.
Romanos 3:10-18 describe el alcance
de la caída de la siguiente manera:
1-
No hay un solo hombre justo. (v.10)
2-
No hay un solo hombre que entienda. (v.11)
3-
No hay un solo hombre que busque a Dios. (v.11)
4-
Todos los hombres se apartan de Dios. (v.12)
5-
No hay hombre que haga lo bueno. (v.12)
6-
Sus actos evidencian su corrupción. (v.13-16)
7-
No tienen paz en su corazón. (v.17)
8-
No hay temor de Dios en ellos. (v.18)
En fin, podemos ver, que el
resultado de la caída de Adán (Ro. 5:12; 1Co. 15:22) afecto la naturaleza del
hombre de manera que todos pecaron y fueron destituidos de la gloria de Dios
(Ro. 3:23), siendo la paga del pecado, la muerte. (Ro. 6:23).
Por consiguiente, la doctrina de
la depravación total es necesaria a fin de entender la necesidad de la obra de salvación
de Dios en Cristo. Además de ser la única explicación coherente, consistente y
correspondiente con la Escritura, sobre el por qué Dios eligió salvar a los que
según el puro afecto de su voluntad escogió (Ef. 1:5). Ya que sin su intervención,
todos los hombres se hubiesen perdido para siempre en una eternidad sin Dios
(2Ts. 1:9).
IV.
Referencias bíblicas de la doctrina
Génesis 2:17
“mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día
que de él comieres, ciertamente morirás.”
Génesis 6:5 “Y vio Jehová que
la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los
pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”
Génesis 8:21 “Y percibió Jehová
olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra
por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su
juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.”
Job 14:4 “¿Quién hará limpio a lo inmundo? Nadie.”
Salmos 51:5 “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.”
Proverbios
30:12 “Hay
generación limpia en su propia opinión, Si bien no se ha limpiado de su
inmundicia.”
Jeremías
13:23 “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus
manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer
mal?”
Jeremías
17:9 “Engañoso
es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
Juan 3:3 “Respondió
Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo,
no puede ver el reino de Dios.”
Juan 3:19 “Y esta es la condenación: que la luz vino al
mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran
malas.”
Juan 6:44 “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me
envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.”
Juan 5:21 “Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también
el Hijo a los que quiere da vida.”
Juan 6:65 “Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere
dado del Padre.”
Romanos 3:10-12 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay
quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se
hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”
Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un
hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por
cuanto todos pecaron.”
1 Corintios 2:14 “Pero el
hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para
él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir
espiritualmente.”
2 Corintios 1:9 “Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de
muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a
los muertos”
Efesios 2:1-3 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais
muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo,
siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del
aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los
cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra
carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por
naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”
Efesios 2:12 “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la
ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin
Dios en el mundo.”
Apocalipsis 9:20-21 “Y los otros
hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de
las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes
de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver,
ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus
hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.”
Apocalipsis 16: 9-11 “Y los hombres se
quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder
sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. El quinto ángel
derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas,
y mordían de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del
cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.”
¿Enseña Génesis 12:7 que el pacto de Dios con Abraham era exclusivo para los judíos?
¿Enseña Génesis 12:7 que
el pacto de Dios con Abraham era exclusivo para los judíos?
por: Pastor Gilberto Rufat
Introducción
Introducción
La
escatología dispensacionalista pretribulacionista descansa totalmente en la
interpretación de la promesa dada a Abraham en Génesis 12:2-3 y 7. Según esta
interpretación escatológica, dicha promesa se sostiene en un pacto
incondicional de Dios hacia lo que hoy llamamos el pueblo de Israel. El
argumento utilizado es que Dios escogió a Israel como nación sobre las demás
naciones de la tierra. Por consiguiente, los seguidores de esta posición entienden
que todos los descendientes de Abraham en la carne son herederos e hijos de la
promesa hecha a Abraham.
El
problema con esta posición consiste en que su interpretación de Génesis 12:7
(Israel como el pueblo exclusivo de Dios), no es consistente con otros escritos
de la Biblia. Recordemos, que lo que llamamos la Biblia es la compilación de 66
libros reconocidos como divinamente inspirados. De manera, que para presentar
una interpretación como correcta debe tener congruencia, consistencia y
correspondencia con los demás escritos. Pues de no ser así, la Biblia entraría
en materia de contradicción y si entrara en materia de contradicción, habría la
sospecha de que no es de inspiración divina.
Una buena
hermenéutica no puede violar el principio de que la Escritura se interprete a
sí misma. Pretendemos demostrar que al menos tres cartas del Nuevo Testamento
refutan contundentemente la interpretación de exclusividad judía; la carta a
los Romanos, a los Gálatas y a los Efesios, respectivamente. Mostraremos
bíblicamente que el pueblo elegido por Dios se remonta a tiempos antes de
Abraham y que no se limita a Israel.
Problemas teológicos con la
carta a los Gálatas:
1- Gálatas 3:16 expone que la simiente
a quien fue hecha la promesa no fue a los hijos de Abraham, sino a Cristo.
Ahora bien, a Abraham
fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como
si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.
(Gálatas 3:16)
Observe,
que Pablo llama la atención de los destinatarios hacia Génesis 12:7, que es interpretado
no como refiriéndose a las simientes en plural (a todos los descendientes de
Abraham), sino a la simiente en singular, Cristo.
Y pondré enemistad
entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la
simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el
calcañar. (Génesis 3:15)
La
simiente en Génesis 3:15 es Cristo. Por lo tanto, Abraham recibió la
confirmación de aquella promesa de redención previamente anunciada después de
la caída (Gn. 3:15). La misma establecía que de la simiente de la mujer nacería
un varón que le aplastaría la cabeza a la serpiente, esto es, un Salvador.
2- Gálatas 3:16-17 enseña que
Abraham sería ejemplo de los que habrían de creer.
Así Abraham creyó a
Dios, y le fue contado por justicia. Sabed,
por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. (Gálatas
3:6-7)
Abraham
es presentado como ejemplo de cómo los herederos recibirían la promesa (por medio
de la fe) y no como el recipiente o el medio de tal promesa. La Escritura explícitamente
expone que Abraham no hizo nada para salvarse, pues servía a dioses extraños en
Ur de los caldeos (Gn. 11: 27-31).
dijo Josué a todo el
pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente
al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a
dioses extraños. Y yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo
traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su descendencia, y le di Isaac.
(Josué 24:2-3)
En
Romanos 4, Pablo toca este mismo punto cuando expone que Abraham no tenía nada de
qué gloriarse por su salvación.
¿Qué, pues, diremos
que halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham
fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.
Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó
Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. (Romanos 4:1-3)
Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su
descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia
de la fe. Porque si los que son de la ley son los herederos,
vana resulta la fe, y anulada la promesa. Pues la ley produce ira; pero donde
no hay ley, tampoco hay transgresión. Por
tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme
para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también
para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros. (Romanos
4:13-16)
Pablo muestra
que Abraham fue justificado sin la ley, pues ésta como le fue dada a Moisés,
vino 430 años después (Gá. 3:17). Observe que nuevamente la Biblia demuestra que
todos los que creen (los de fe) son hijos de Abraham. No en el sentido de que
reciben alguna gracia o promesa a través de Abraham, pues ya Pablo presentó que
la simiente mediante la cual alcanzarían la promesa es Cristo (Gá. 3:16). Por
ende, Abraham es padre de todos los que creen y no de todos los descendientes
de Israel (Ro. 9:6-7). Sería una contradicción decir que Israel como nación,
habiendo rechazado y sentenciado a muerte a la simiente, la cual es el Cristo, pueda
salvarse.
Y en ningún otro hay
salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que
podamos ser salvos. (Hechos 4:12)
Los
pretribulacionistas dispensacionalistas tienen un enorme problema teológico con
la carta a los Gálatas, puesto que categóricamente aseveran que sólo los de fe
serán contados como herederos y no todos los nacidos de Abraham.
De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente
Abraham. Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo
maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas
las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por
la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y
la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros
maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),
para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los
gentiles, a fin de que por la fe
recibiésemos la promesa del Espíritu. (Gálatas 3:9-14)
3- Gálatas 3:8 enseña que la
Escritura mostró de antemano en Génesis 12:3 que los gentiles serían herederos
de la promesa hecha a Abraham.
Y la Escritura,
previendo que Dios había de justificar
por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham,
diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. (Gálatas 3:8)
Pablo
está haciendo referencia a Génesis 12:3.
Bendeciré a los que te
bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas
las familias de la tierra. (Génesis
12:3)
Si la
Biblia interpreta en Gálatas 3:8 a Génesis 12:3 no como una promesa exclusiva
para los judíos, sino para todos los que creerían de los gentiles, entonces, ¿cómo
pretenden algunos interpretar Génesis 12:3 de una manera diferente?
4- Gálatas 4:21-29 es una alegoría
que presenta que Dios tiene únicamente hijos mediante la promesa.
Decidme, los que
queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley? Porque está escrito que
Abraham tuvo DOS HIJOS; uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la
esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. Lo cual es
una alegoría, pues ESTAS MUJERES SON LOS DOS PACTOS; el uno proviene del monte
Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. Porque Agar es el monte
Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus
hijos, está en esclavitud. Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de
todos nosotros, es libre. Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que
no das a luz; Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto;
Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. Así que,
hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Pero como entonces
el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el
Espíritu, así también ahora. (Gálatas 4:21-29)
Dos
mujeres:
Las dos
mujeres de Abraham representan dos pactos; el pacto de la ley y el pacto de la
gracia. El pacto de la ley nunca tuvo como propósito salvar a nadie, pues su propósito
exclusivo era conducir a los elegidos a Cristo.
De manera que la ley ha sido nuestro ayo,
para llevarnos a Cristo, a fin de
que fuésemos justificados por la fe. (Gá.
3:24).
Dos
hijos:
La
referencia a dos hijos es a los primeros dos primeros hijos de Abraham, no que
Dios tenga dos clases de hijos; los de la ley y los de la promesa. Éstos representan
a los que se pierden; los que no heredaron la promesa, los de la ley y los
hijos de la promesa; los hijos de la fe, los que heredan la promesa, esto es,
los que se salvan. Por cuanto la ley no produce hijos.
sabiendo que el hombre no es justificado por
las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos
creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las
obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
(Gálatas 2:16)
Y que por la ley ninguno se justifica para
con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley
no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.
(Gálatas 3:11-12)
Porque cualquiera que guardare toda la ley,
pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. (Santiago 2:10)
Conclusión
de la Alegoría:
Mas ¿qué dice la
Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de
la esclava con el hijo de la libre. De manera, hermanos, que no somos hijos de
la esclava, sino de la libre. (Gálatas 4:30-31)
Mas
¿qué dice la Escritura? Que no existen dos pactos, por cuanto siempre ha habido
un sólo pacto, el de la promesa hecha a la simiente, la cual es Cristo (3:16).
Si
todos los hijos de Abraham fueran participantes de la promesa, entonces los
hijos de Agar también serían herederos de la promesa. Esto es contrario a la
explicación de la alegoría resultando en un problema y en una contradicción, pues
siendo así, los hijos de Ismael, los árabes, también serían herederos del
pacto.
Problemas teológicos con la
carta a los Romanos:
5- Romanos 4 expone que la razón
por la cual Abraham fue llamado a la fe siendo incircunciso, fue para mostrar de
antemano que éste también sería padre de los gentiles que creen.
¿Es, pues, esta
bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la
incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia.
¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la
incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. Y
recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo
estando aún incircunciso; para que fuese
padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la
fe les sea contada por justicia; y padre de la circuncisión, para
los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las
pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.
(Romanos 4:9-12)
La
referencia a creyentes no circuncidados es una obvia y clara referencia a los
gentiles. De forma tal, que vemos una vez más, que Abraham sería el padre de
todos los que creen, no de todos de los que descienden de Israel.
6- Romanos 9:6-8 presenta con
toda claridad que únicamente los elegidos dentro de Israel como nación serían
salvos.
No que la palabra de
Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,
ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te
será llamada descendencia. Esto es: No los que son hijos según la carne son los
hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como
descendientes. (Romanos
9:6-8)
Pablo
testifica que la salvación siempre ha sido por gracia por medio de la fe, por la
cual siempre ha sido salvo un remanente.
Así también aun en
este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por
gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por
obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que
buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y
los demás fueron endurecidos.” (Romanos 11:5-7)
Sólo
los escogidos dentro de la nación de Israel participarían (Ro. 11:26) de la
promesa de salvación hecha a Abraham y no todos sus descendientes.
7- Romanos 11:11-24 enseña que
todos los elegidos (judíos o gentiles) forman parte de un mismo olivo.
Digo, pues: ¿Han
tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su
transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si
su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los
gentiles, ¿cuánto más su plena restauración? Porque a vosotros hablo, gentiles.
Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, por si en alguna
manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de
ellos. Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su
admisión, sino vida de entre los muertos? Si las primicias son santas, también
lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas. Pues
si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, SIENDO OLIVO SILVESTRE, HAS
SIDO INJERTADO EN LUGAR DE ELLAS, Y HAS SIDO HECHO PARTICIPANTE DE LA RAÍZ Y DE
LA RICA SAVIA DEL OLIVO, NO TE JACTES CONTRA LAS RAMAS; Y SI TE JACTAS, SABE
QUE NO SUSTENTAS TÚ A LA RAÍZ, SINO LA RAÍZ A TI. Pues las ramas, dirás, fueron
desgajadas para que yo fuese injertado. Bien; por su incredulidad fueron
desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.
Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.
Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con
los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues
de otra manera tú también serás cortado. Y aun ellos, si no permanecieren en
incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a
injertar. Porque si TÚ FUISTE CORTADO DEL QUE POR NATURALEZA ES OLIVO
SILVESTRE, Y CONTRA NATURALEZA FUISTE INJERTADO EN EL BUEN OLIVO, ¿cuánto más
éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?
(Romanos 11:11-24)
Pablo
no presenta aquí la teología de reemplazo. Tampoco presenta que existan dos pactos,
por cuanto enseña que en el plan eterno de Dios unos entrarían primero a
salvación y luego otros, pero note que todos son injertados en mismo olivo, su
pueblo. Además, explícitamente dice que los que se salvan, según el plan de
Dios, son los de la fe. Por consiguiente, no existe tal cosa como que unos son
salvados por ser simplemente descendientes de Abraham (ser judíos), mientras
que otros lo son por creer en Jesucristo.
Problemas teológicos con la
carta a los Efesios:
8- Efesios 1:4 presenta que todos
los elegidos fueron escogidos antes de la fundación del mundo.
según NOS ESCOGIÓ EN
ÉL ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO, para que fuésemos santos y sin mancha
delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos
por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. (Efesios 1:4-5)
La
carta a los Efesios elimina la división pretribulacionista de que Dios tiene
dos pueblos, aún cuando algunos quieran hacer malabares, para luego decir que
formarán un solo pueblo. Los elegidos son un solo pueblo, pero llamados dentro
del decreto de Dios a su debido tiempo (Ro. 11:30-36).
Efesios
1 enseña que todos los elegidos en Cristo (judíos o gentiles) son un solo
pueblo, la iglesia. Por lo tanto, es insostenible presentar que Dios tenga dos
pactos, pero que al final de la segunda venida de Jesucristo se unirán y
formarán un solo pueblo, tal y como un conocido pastor enseña.
y sometió todas las
cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a LA IGLESIA, LA
CUAL ES SU CUERPO, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. (Efesios
1:22-23)
9- Efesios 2 confirma nuevamente
que en Cristo, judíos y gentiles son un solo pueblo.
Porque él es nuestra
paz, que DE AMBOS PUEBLOS HIZO UNO, derribando la pared intermedia de
separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos
expresados en ordenanzas, PARA CREAR EN SÍ MISMO DE LOS DOS UN SOLO Y NUEVO
HOMBRE, haciendo la paz, y mediante la cruz RECONCILIAR CON DIOS A AMBOS EN UN
SOLO CUERPO, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas
nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque
POR MEDIO DE ÉL LOS UNOS Y LOS OTROS TENEMOS ENTRADA POR UN MISMO ESPÍRITU AL
PADRE. Así que ya NO SOIS EXTRANJEROS NI ADVENEDIZOS, SINO CONCIUDADANOS DE LOS
SANTOS, Y MIEMBROS DE LA FAMILIA DE DIOS. (Efesios 2:14-19)
Efesios
2 se puede resumir de la siguiente manera:
1-
Judíos
y gentiles en Cristo forman un solo pueblo (v.14).
2-
Son
un solo hombre (v.15).
3-
Forman
parte de un mismo cuerpo (v.16).
4-
Tienen
entrada por un mismo Espíritu (v.18).
5-
Poseen
una misma ciudadanía (v.19).
6-
Son
parte de la misma familia de Dios (v.19).
7-
Son
edificados como templo santo en el Señor (v.20).
10- Efesios 3 revela que el plan
de salvación encerraba el misterio de que los gentiles serían coherederos y
miembros del mismo cuerpo y participantes de la misma promesa.
misterio
que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como
ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que
los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la
promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio (Efesios 3:5-6)
Dicho
misterio consiste en que los judíos y gentiles serían parte de un mismo cuerpo,
como lo confirma una y otra vez, el capítulo dos de Efesios.
Conclusión:
Concluimos
que la carta escrita a los Romanos, a los Gálatas y a los Efesios, elimina completamente
la idea de que Génesis 12:7 representa una promesa de exclusividad hacia los
judíos. También descarta la idea de que existan en la actualidad, dos pactos
simultáneos de salvación; uno para los judíos y otro para la iglesia. Ya que,
“…si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y
herederos según la promesa.” (Gálatas 3:29) La iglesia y sólo la iglesia es la
esposa del cordero, no la querida (Ap. 19:6; 21:1y 9; 22:17; Ef. 5:25-26 y 32).
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